— Abuelita, abuelita, ¡qué ojos más grandes tienes! — Son para verte mejor— dijo el lobo tratando de imitar la voz de la abuela. — Abuelita, abuelita, ¡qué orejas más grandes tienes! — Son para oírte mejor —siguió diciendo el lobo. — Abuelita, abuelita, ¡qué dientes más grandes tienes! — Son para...¡comerte mejoooor!— y diciendo esto, el lobo malvado se abalanzó sobre la niñita y la devoró, lo mismo que había hecho con la abuelita.
HOY es el MAÑANA que AYER te preocupaba tanto.
saquenme de aqui
Y habiaNIEBLAque se convirtió en BRUMAque se convirtió en ráfagas deLLOVIZNA,como unaLLUVIAde lágrimas que cae desde un cielo cerrado.
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